CANCIÓN 102
Ayudemos a los débiles
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(Hechos 20:35)
1. Todos somos presa de
la imperfección.
Aun así, Jehová nos ve
con gran compasión.
Nos trata con bondad,
con amabilidad.
Imitemos su perdón
y su comprensión.
2. Con paciencia y piedad
mostraré amor
a quien sienta ansiedad,
dudas o temor.
Lo fortaleceré
y lo consolaré.
Con cariño, lograré
renovar su fe.
3. Demostremos interés
y amor leal
a las almas frágiles
que se sienten mal.
No hay que criticar,
juzgar ni condenar.
Ofrezcamos amistad
incondicional.
(Vea también Is. 35:3, 4; 2 Cor. 11:29; Gál. 6:2).

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Aprendamos de nuestros errores

TESOROS DE LA BIBLIA | ABDÍAS 1 A JONÁS 4
Aprendamos de nuestros errores
El relato de Jonás nos muestra que Jehová no nos da por perdidos cuando cometemos errores. Sin embargo, sí espera que aprendamos de ellos y hagamos los cambios necesarios.

Jon 1:3

¿Qué error cometió Jonás cuando Jehová le asignó una misión?

Jon 2:1-10

¿Qué pidió Jonás en oración, y cómo le contestó Jehová?

Jon 3:1-3

¿Cómo demostró Jonás que había aprendido de sus errores?

¿Cuál es nuestro límite?

El oso vino y preparó a David para el león;
El león vino y preparó a David para Goliat;
Goliat vino y preparó a David para Saúl;
Saúl vino y preparó a David para el trono.
En la vida, Jehová Dios permite situaciones aparentemente imposibles para llevarnos a lugares mayores.
Cuando llegamos al límite, Jehová nos enseñará la salida.
El límite de Moisés era el mar y Jehová  lo abrió;
El límite de Abrahán era la muerte de Isaac y Jehová le dio un carnero;
El límite de Ana era la esterilidad y Jehová le dio un hijo.
¿Cual es tu límite?
No mires el problema como si fuera el fin de todo, sino como la oportunidad de ver la manifestación del Poder de Jehová en tu vida!!!
¿Cómo les da Jehová una salida a quienes confían en él? Desde luego, si lo desea, puede eliminar la prueba. Pero recordemos lo que dijo Pablo: Jehová “dispondrá la salida para que puedan aguantarla”. En muchos casos, él nos ofrece una salida dándonos lo que necesitamos para superar el problema. Veamos algunas formas en que lo hace:

  • “Nos consuela en toda nuestra tribulación” (2 Cor. 1:3, 4). Puede calmar nuestra mente, nuestro corazón y nuestras emociones por medio de su Palabra, su espíritu santo y el alimento espiritual que nos da el “esclavo fiel” (Mat. 24:45; Juan 14:16, nota; Rom. 15:4).
  • Puede guiarnos con su espíritu santo (Juan 14:26). Cuando surgen problemas, el espíritu de Dios puede ayudarnos a recordar relatos y principios de la Biblia que nos permitan tomar decisiones sabias.
  • Puede ayudarnos mediante sus ángeles (Heb. 1:14).
  • Puede ayudarnos a través de otros cristianos, que, con sus palabras y acciones, pueden ser “un socorro fortalecedor” (Col. 4:11).
¡¡¡CONFIEMOS, TENGAMOS FE, JAMÁS DUDEMOS EN QUE
JEHOVÁ PUEDA LIBRARNOS Y ENSEÑARNOS LA SALIDA!!! Proverbios 3:5,6

El vestido blanco

EL VESTIDO BLANCO

Una joven cristiana le pidió a su papá la llevara a una fiesta mundana. El padre que también era cristiano, se negó. Pero ante la insistencia de su hija que la llevara, que no iba a bailar, sólo iba a ver, aquel hombre accedió. En el camino al centro de fiestas, el padre le dijo a su hija, que llevaba un hermoso vestido blanco: Pasemos antes a la mina donde trabajo. Necesito recoger algo.”Pero papá!!! replicó la muchacha, me voy a ensuciar mi vestido blanco!!!”. “Nó! contestó su padre, sólo vas a ver, no toques nada. Entraron a la mina, y al salir, el vestido blanco, hermoso de aquella señorita, estaba sucio, manchado por el polvo del carbón en la mina.”Papá, mi vestido está sucio lleno de carbón, pero si no toqué nada”, exclamóangustiada la joven.

Así, igual, le dijo el papá, en la fiesta del mundo te vas a ensuciar tu testimonio, tu vida cristiana, por el ambiente de pecado, aunque sólo estés viendo.

(Santiago 1:27) 27 La forma de adoración que es limpia e incontaminada desde el punto de vista de nuestro Dios y Padre es esta: […] y mantenerse sin mancha del mundo.

¿Estamos dispuestos a esperar con paciencia?

“Ustedes también ejerzan paciencia” (SANT. 5:8).

1, 2. a) ¿Qué podría hacer que le preguntáramos a Jehová “hasta cuándo”? b) ¿Por qué nos anima el ejemplo de los siervos fieles de Dios del pasado?

“¿HASTA cuándo, oh Jehová?”. Esta pregunta la hicieron dos profetas fieles llamados Isaías y Habacuc (Is. 6:11; Hab. 1:2). El rey David preguntó lo mismo en cuatro ocasiones en el Salmo 13 (Sal. 13:1, 2). Hasta Jesucristo hizo una pregunta parecida cuando vio la falta de fe de los que lo rodeaban (Mat. 17:17). Así que no deberíamos sorprendernos si nosotros también a veces preguntamos lo mismo.

¿Qué podría hacer que le preguntáramos a Jehová “hasta cuándo”? Tal vez hayamos sido víctimas de una injusticia. Quizás estemos sufriendo por la vejez o por una enfermedad. Puede que nos sintamos estresados porque vivimos en “tiempos críticos, difíciles de manejar” (2 Tim. 3:1). O tal vez nos desanime ver la mala actitud de las personas que nos rodean. En cualquier caso, nos anima saber que los siervos fieles de Dios del pasado expresaron con libertad sus sentimientos, y Jehová no los condenó por ello.

3. ¿Qué puede ayudarnos cuando pasamos por una situación difícil?

¿Qué puede ayudarnos cuando pasamos por situaciones difíciles como esas? Dios inspiró al discípulo Santiago, que era medio hermano de Jesús, para que diera este consejo: “Ejerzan paciencia, por lo tanto, hermanos, hasta la presencia del Señor” (Sant. 5:7). Así es, todos necesitamos ser pacientes. Pero ¿qué es la paciencia? Y ¿cómo podemos demostrar esta cualidad cristiana?

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*** MI ABUELA BORDABA ***

 Mi abuela bordaba los manteles más hermosos.
Cuando era niño me quedaba junto a ella las
tardes enteras charlando mientras sus hábiles
manos danzaban en perfecta armonía con los hilos
y telas.

  Su estado de ánimo variaba dependiendo del día.
A veces estaba alegre y conversadora, otras lucía
seria y silenciosa. Y de vez en cuando se quejaba
más de la cuenta.

  Sin embargo siempre, sin importar el día, cosía
con la misma mística. Frecuentemente la encontraba
en su silla, dormitando, con la cabeza inclinada
levemente hacia adelante, pero aferrando con firmeza
su tejido. 

  Durante semanas sus bordados me parecían extraños y 
confusos, puesto que mezclaba hilos de distintos
colores y texturas, que se veían en completo desorden.

  Cuando le preguntaba que estaba tejiendo o bordando,
sonreía y gentilmente me decía:

  - Ten paciencia, ya lo verás. 

  Al mostrarme la obra terminada, me percataba que
donde había habido hilos de colores oscuros y claros,
resplandecía bordada una linda flor o un precioso
paisaje. Lo que antes parecía desordenado y sin
sentido, se entrelazaba creando una hermosa figura.

  Me sorprendía y le preguntaba:

  - Abuela, ¿cómo lo haces? ¿Cómo puedes tener tanta
paciencia?

  - Es como la vida. -respondía-. Si te fijas en la
tela y los hilos en su estado original, se asemejarán
a un caos, sin sentido ni relación, pero si recuerdas
lo que estás creando, todo tendrá sentido.

  Magdalena, si juzgas tu vida solamente por la rutina
de lo cotidiano, mucho de lo que haces parecerá inútil
y sin sentido, pero si recuerdas el bordado que estás
tejiendo, aun los enredos más caóticos cobrarán
significado.